Cuando era pequeño, me gusta mucho visitar a mis abuelas. Cada vez que pasaba una fin de semana con ellos era muy divertido, pero tengo una memoria específicamente que es la mejor de toda y todavía recuerdo hoy. Tenía ocho anos y mis madres iban a las Bahamas. Entonces, fui a su casa. El sábado, mi abuela me trajo a une juego de béisbol estupendo al estadio de Yankee. Ese día los Yankees jugaban contra los Calcetines Rojos y teníamos los boletos excelentes. Todos los aficionados animaron con entusiasmo y el juego fue a les turnos adicionales. Finalmente, Reuben Sierra, de los Yankees, bateó un homerun, y mi abuela cogió la bola que ganó el juego. Era un día muy emocionante para mí.